dijous, 31 d’agost de 2017

Carta abierta a los demócratas del NO


Apreciados adversarios,

La sociedad catalana, excepto aquellos que se aíslan ajenos a todo lo que les rodea, se divide, básicamente, en dos grandes grupos: De un lado estaríamos los que creemos que la única manera democrática de decidir el futuro político de este país es mediante las urnas, mediante el  voto o, lo que es lo mismo, que esta histórica decisión solo la podemos tomar los propios ciudadanos catalanes.  Según todos los análisis i encuestas un 80% de la sociedad estaríamos de acurdo con esta opción. Del otro lado (aproximadamente un 20%) están los que piensan de manera opuesta. Son los que opinan que la sociedad catalana no puede ejercer este derecho i se manifiestan totalmente contrarios a la celebración del referéndum del 1 de octubre.

Dentro de este amplio y diverso 80% de la sociedad catalana, están los que creen que el único camino posible para construir un país mejor, un país de futuro, es mediante la independencia, mediante la herramienta que representa un Estado independiente. Otros compatriotas, como vosotros, no son partidarios de la independencia de Cataluña, pero están dispuestos a defender su posición con argumentos, con el debate democrático y, sobre todo, como demócratas que son, no tienen ningún miedo a consultar al pueblo. No tienen ningún miedo a las urnas y al voto. Al contrario, están convencidos que es el único camino posible para terminar con el largo contencioso histórico entre Catalunya i España.

El próximo 1 de octubre, la ciudadanía de este país será convocada a participar en un referéndum de autodeterminación. Las urnas deberán ser las que decidan cuál debe ser el modelo de Estado que queremos para Cataluña. Se trata de un hecho de extraordinaria trascendencia y que, sea cual sea el resultado final de la consulta a la ciudadanía, afectará a todos los que vivimos en esta, hasta ahora, comunidad autónoma española.

Desde el movimiento independentista que impulsa este proceso y que, evidentemente, está por el SÍ en el referéndum, una inmensa mayoría, por no decir todos, hubiéramos querido un referéndum acordado con el Estado español. Creo que lo hemos intentado por todos los medios posibles, hasta 18 veces y, últimamente, mediante el Pacto Nacional por el Referéndum que ha reunido cientos de entidades sociales, culturales y políticas. El objetivo del Pacto era claro: impulsar un acuerdo entre los gobiernos del Estado y de la Generalitat que permitiera la celebración de un Referéndum con todas las garantías y vinculante, para que la ciudadanía catalana pudiera votar sobre su futuro político como nación. Nadie podrá decir que no lo hemos intentado.

Ahora bien, todos sabemos que para que haya un referéndum acordado se necesita que las dos partes estén dispuestas a pactar. Nosotros, los partidarios de la  independencia, desde hace mucho tiempo que estamos sentados en la mesa de negociación y, hasta el último momento, hemos esperado i deseado que nuestro interlocutor también se sentara. Los resultados ya los conocéis y no es necesario que los volvamos a repetir: la respuesta del Estado español ha sido la amenaza constante y la persecución y represión política, jurídica y mediática.

Nuestra determinación para poder ejercer el derecho a votar el próximo 1 de octubre es firme y creo que todos, incluso el Estado, son conscientes que no hay posibilidad de marcha atrás. Tanto la determinación de nuestros representantes políticos en el Parlamento (mayoría absoluta) como la de la ciudadanía que estamos por el SÍ. Vosotros, a los que me permito llamar "los demócratas del NO" conocéis nuestra determinación y sabéis que estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario, siempre de manera cívica, pacífica y democrática, para que sea el pueblo, donde reside la soberanía, el que decida el futuro de este país. Sabéis que no vamos a ceder ni un solo milímetro.

Las cartas ya están sobre la mesa El referéndum tendrá las garantías de cualquier otro referéndum: habrá urnas, habrá colegios electorales, habrá censo, habrá oportunidad para defender las dos opciones de voto, habrá observadores internacionales…. El referéndum será también vinculante. Así lo ha confirmado el gobierno de la Generalitat que está dispuesto i decidido a aplicar los resultados: declaración de independencia si gana el SÍ. Elecciones autonómicas si gana el NO. 

Más allá  del SÍ i del NO, pero, nos unen muchas cosas. Todos queremos un futuro mejor, un país mejor para nuestros hijos y nietos. A todos nos une también el respeto a la democracia por la cual muchos de vuestros padres o abuelos, o quizás vosotros mismos tanto hemos y habéis luchado. 

En nombre de este respeto a la democracia, hagamos realidad este referéndum. Hagamos juntos el camino hasta el 1 de octubre para dar la voz al pueblo y para que sean las urnas -y sólo las urnas- las que con voz bien alta y clara nos marquen el camino del futuro. Reforcemos -juntos- la propia democracia en su expresión más genuina: las urnas y el voto ciudadano.

No tengo ninguna duda de que unos y otros respetaremos el resultado, sea cual sea.

Apreciados adversarios, nos encontraremos el próximo 1 de octubre en las urnas.

1 comentari :

  1. Jaume, aquest article és una gran crida a la participació democràtica; la festa democràtica és que cadascú lliurement voti el que consideri millor. Fem gran la democràcia el proper dia 1 i tal i com tu dius, ens veiem a les urnes.

    Manel

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